La agricultura representa el mayor consumidor de agua dulce del planeta (entre un 70% y un 90%, según la región), seguido del Uso Doméstico (consumo humano) y del Uso Industrial. A menudo la extracción de agua es superior a la capacidad de recarga de las fuentes naturales, por lo que éstas se van agotando.
Después del uso doméstico o industrial, las aguas están contaminadas con residuos de las distintas actividades. Para evitar la contaminación de los medios naturales es necesaria su depuración antes de la descarga. Lamentablemente sólo una parte de las aguas residuales son tratadas, con lo cual las fuentes de agua naturales no sólo se agotan sino que se contaminan de forma progresiva.
En muchos lugares de América Latina, el recurso hídrico está en situación de emergencia. Se hace indispensable cuidar el agua utilizándola en forma eficiente y reutilizando el recurso cada vez que sea posible. Con los tratamientos adecuados, un agua residual municipal o industrial, puede ser una fuente de abastecimiento para la propia industria o la agricultura.

En nuestros proyectos incorporamos una visión integral del uso del agua y su posible reutilización.
Mediante la reutilización del agua, se evita extraer agua de las fuentes naturales. Con los tratamientos adecuados, un agua residual municipal o industrial, puede ser una fuente de abastecimiento para la propia industria o la agricultura.
Combinando el tratamiento de depuración del agua residual con el ablandamiento y otros procesos, como etapas de filtración con membranas, se obtiene agua de calidad para los procesos industriales (aguas de proceso, circuitos de enfriamiento, producción de vapor, etc.).
En algunas regiones con gran escasez de agua, las aguas residuales municipales son reutilizadas no solamente en la industria sino también para uso doméstico, con los debidos procesos de tratamiento y potabilización. Para este fin, el agua tratada se inyecta al acuífero.